sábado, 26 de abril de 2014

Las enfermedades de los Hámsters

Enfermedades frecuentes en el hámster



Comparado con otros animales domésticos, los hámsters son relativamente fáciles de cuidar. Basta con proporcionarles una jaula grande y limpia, una alimentación adecuada, material para roer, juguetes para mantenerlos ocupados y sacarlos a pasear por la habitación de vez en cuando.

Los hámsters tienen un sistema inmunitario muy bien desarrollado y si los cuidamos bien, es raro que lleguen a enfermar. Sin embargo son unos pequeños roedores muy sensibles al estrés, a los cambios de temperatura bruscos, a la alimentación monótona y a la falta de higiene en la jaula. Si tenemos en cuenta estos pequeños detalles no hay de qué preocuparse.

¿Mi hámster está enfermo?


Al ser un animal tan pequeño, a veces es difícil detectar los síntomas que nos indican que al hámster le pasa algo. Nos debemos empezar a preocupar cuando:
Se muestra apático, agresivo, no está activo por la noche, se irrita con facilidad, hace movimientos raros, salta, estira el cuerpo, no come, tiembla, está asustadizo o se rasca. Tiene húmeda la región anal, las uñas demasiado largas, el vientre hinchado, duro y tenso, sufre diarreas, desnutrición, pierde una cantidad de peso superior a los siete gramos por semana, le cambia el color de las patas y adopta una postura encogida. Lo vemos sucio y descuidado, hinchado, herido y que pierde pelo. Tiene los ojos llorosos y enrojecidos, abultados, pegados y semicerrados o secos. Hace ruidos al respirar o estornuda. Saliva excesivamente, tiene los labios irritados, los dientes demasiado largos o deformes y no puede vaciar los mofletes por completo. 
Al detectar algunos de estos síntomas lo mejor que podemos hacer por nuestra mascota es llevarla a un veterinario que tenga experiencia en pequeños mamíferos.

Enfermedades frecuentes del hámster


No existen enfermedades exclusivas de los hámsteres pero pueden verse...Ellos no tienen enfermedades propias.


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